Norma

Por qué hicimos un disco.

Norma empezó con una observación frustrante: el dispositivo del que dependemos para todo es también el que en silencio se lleva nuestra atención — y ninguna app que viva en ese mismo teléfono iba a arreglarlo.

Las apps no pueden arreglar las apps.

Tiempo de uso, temporizadores, escala de grises, modos de enfoque — todos se ejecutan en el teléfono del que intentas alejarte. El interruptor de apagado siempre está a un toque, justo en el momento en que menos voluntad tienes de resistirte. Así que los límites se ignoran, las apps se reinstalan y nada cambia de verdad.

Así que lo hicimos físico.

Norma es una sola pieza de acero inoxidable. Tú decides qué apps bloquea, luego lo escaneas — y desaparecen hasta que vuelves a escanear. El disco tiene que estar ahí, y tienes que alcanzarlo físicamente. Esa pequeña fricción deliberada es todo el punto: es la diferencia entre una promesa que te haces y un límite que de verdad puedes sentir.

En qué creemos.

Fricción, no fuerza de voluntad

La cantidad justa de esfuerzo, en el lugar correcto. Suficiente para hacerte pausar — nunca tanto como para estorbarte.

Sin suscripción, sin batería

Lo compras una vez. Funciona para siempre. Nada que cargar, nada que renovar.

Sin datos, sin patrones oscuros

Norma nunca rastrea lo que haces. No hay nada que monitorizar ni nada que vender — simplemente se aparta.

Calma por diseño

Sin rachas que proteger, sin culpa, sin ruido. Solo tu atención, de vuelta donde la quieres.

Recupera tu atención.

Un escaneo para bloquear el ruido. Otro para traerlo de vuelta cuando lo elijas.